🎬 4K Dolby Vision
🔊 Dolby Atmos
📡 Bluetooth 5.2
Introducción: La obsolescencia programada de tu televisor tiene cura
Hay una verdad incómoda en la industria de la electrónica de consumo que los fabricantes de televisores intentan ocultar: los paneles de imagen envejecen maravillosamente bien, pero su software caduca a la velocidad de la luz. Es muy probable que tengas en tu salón una Smart TV 4K de hace cinco o seis años que sigue mostrando unos colores vibrantes y una nitidez espectacular. Sin embargo, su sistema operativo (ya sea un antiguo Tizen, WebOS o un Android TV sin optimizar) se arrastra, se bloquea y, lo que es peor, ha dejado de recibir soporte para las nuevas plataformas de streaming.

En lugar de gastar miles de euros en un televisor nuevo, la solución más inteligente, ecológica y económica es inyectarle un «cerebro nuevo» a través de un puerto HDMI. Es en este prolífico mercado de los reproductores multimedia donde la marca asiática Xiaomi lleva años reinando con mano de hierro. Hoy pasa por nuestra mesa de disección técnica el Xiaomi TV Box S, la iteración más moderna de su best-seller.

Este pequeño cuadrado negro promete la santísima trinidad del entretenimiento doméstico actual: la interfaz unificada de Google TV, soporte para alto rango dinámico mediante Dolby Vision y audio posicional Dolby Atmos. A lo largo de esta exhaustiva Masterclass en Code Geek, vamos a evaluar si su procesador está a la altura de la fluidez que exige el usuario de 2026, y siembraremos la duda sobre algunas decisiones de hardware profundamente cuestionables (sí, estamos mirando a esos ridículos 8 GB de almacenamiento). Vamos a ello.
Diseño, Conectividad y el pecado de las conexiones
Empecemos por el aspecto físico. Xiaomi nunca ha sido partidaria de los diseños estridentes para sus dispositivos de salón, y el TV Box S mantiene esa filosofía del minimalismo absoluto. Se trata de un discreto «puck» de plástico negro mate con los bordes ligeramente biselados. Con unas dimensiones de apenas 9.5 x 9.5 centímetros y un peso de 142 gramos, está diseñado para ser invisible. Puedes esconderlo fácilmente detrás del televisor o camuflarlo en cualquier mueble de TV sin que desentone.


El problema no está en lo que se ve, sino en lo que le falta. Al girar el dispositivo para inspeccionar su bahía de puertos, nos encontramos con la toma de corriente, un puerto HDMI 2.1, una salida de audio analógica compartida y un solitario puerto USB Tipo-A. Aquí comienzan los «tirones de oreja» técnicos:
1. ¿Dónde está el puerto Ethernet? En un dispositivo cuya única misión es hacer streaming de vídeo en 4K (que requiere anchos de banda estables y altos), la ausencia de un puerto de red RJ45 nativo es frustrante. Dependemos íntegramente del chip Wi-Fi de doble banda integrado. Si tienes el router lejos del salón, prepárate para depender de repetidores o de comprar un adaptador USB-Ethernet externo.


2. El arcaico USB 2.0. El único puerto USB del que dispone el Xiaomi TV Box S es versión 2.0. Si eres de los que conecta un disco duro externo pesado lleno de películas en formato Remux 4K de 80 GB cada una, el ancho de banda del USB 2.0 (teóricamente 480 Mbps, pero mucho menos en la práctica) puede ahogarse reproduciendo tasas de bits (bitrates) extremadamente altas.
Mando a distancia: Bluetooth y el poder de la voz
Donde Xiaomi sí aprueba con nota es en el periférico de interacción: su mando a distancia. A diferencia de los horribles mandos infrarrojos tradicionales a los que hay que apuntar directamente al televisor, el del Xiaomi TV Box S funciona por Bluetooth. Puedes usarlo bajo las sábanas o desde la otra punta del salón y el Box reaccionará al instante.


La ergonomía es fantástica y la disposición de los botones es minimalista pero suficiente. Encontramos accesos directos serigrafiados para Netflix, Amazon Prime Video y YouTube (ideal para los impacientes). Pero el botón central y más importante es el del micrófono. Gracias al soporte nativo de Google Assistant, basta con pulsar el botón y decir: «Pon la última película de Tarantino» o «Apaga las luces del salón». El reconocimiento de voz es estelar y cambia por completo la tortura de tener que teclear títulos de películas letra a letra con la cruceta direccional.
El Software: La magia de Google TV
El salto más cualitativo que experimenta este dispositivo respecto a generaciones anteriores es el abandono del tosco Android TV clásico en favor del nuevo Google TV. La diferencia no es meramente estética; es un cambio de filosofía en la interfaz de usuario.


Google TV no te muestra un muro de aplicaciones aburridas. Lo que hace es analizar tus suscripciones activas (HBO Max, Disney+, Filmin…) y organizar el contenido en una pantalla de inicio unificada. Si estás siguiendo «The Last of Us», la interfaz te mostrará el siguiente capítulo directamente en la portada, sin obligarte a abrir primero la app de HBO. Es un sistema curado, inteligente y fluido.
Además, al contar con certificación oficial de Google, disponemos de la Google Play Store al completo para descargar aplicaciones, juegos casuales, o monstruos multimedia como Kodi o Plex. Y por supuesto, cuenta con Chromecast integrado (built-in). En cualquier momento puedes enviar un vídeo desde tu teléfono móvil o hacer «mirroring» de la pantalla de tu portátil a la TV sin latencia apreciable.
Calidad Audiovisual: Dolby Vision al rescate
Bajo su modesto capó de plástico, el Xiaomi TV Box S esconde un músculo de procesamiento visual que da sentido a la existencia del aparato. Su procesador Quad-Core Cortex-A55 apoyado en 2 GB de RAM es capaz de escupir resolución 4K a unos rocosos 60 fotogramas por segundo a través de su puerto HDMI 2.1.


Pero en pleno 2026, la resolución no es lo más importante; lo que define una imagen de calidad cinematográfica es el tratamiento del color y la luminosidad. Xiaomi ha dotado a este box de compatibilidad total con Dolby Vision y HDR10+. Estos formatos de Alto Rango Dinámico manejan «metadatos dinámicos», lo que significa que el reproductor le dice al televisor exactamente cómo debe iluminar cada fotograma individual de la película, logrando negros profundos y brillos deslumbrantes en títulos de Netflix o Apple TV+.
En el apartado sonoro, los puristas del cine en casa estarán satisfechos: admite el paso de señales Dolby Atmos y DTS-HD. Si tienes una barra de sonido decente o un receptor A/V, el Xiaomi TV Box S enviará el audio posicional sin decodificar (Passthrough) para que tu equipo de sonido lo distribuya en formato 3D por tu salón.
El gran lastre: 8 GB en la era de los Terabytes
Llegamos a la conclusión de nuestra disección técnica y es el momento de ser sumamente críticos. ¿Cómo es posible que un dispositivo capaz de procesar Inteligencia Artificial para recomendaciones, reproducir metadatos dinámicos Dolby Vision en 4K y mover la interfaz de Google TV, salga al mercado con ridículos 8 GB de almacenamiento interno (ROM)?
La cruda realidad es que, cuando sacas el aparato de la caja y lo enciendes, el propio sistema operativo Google TV y las apps preinstaladas ya se han devorado casi la mitad de esa capacidad. Esto significa que el usuario final dispone de aproximadamente 4 GB libres.
Si tu intención es instalar Netflix, YouTube, Prime Video y Spotify, no tendrás problema. Pero como se te ocurra instalar un par de juegos pesados (como Asphalt), Kodi, emuladores y dejar que la caché de las plataformas de streaming empiece a inflarse… te toparás muy pronto con el temido mensaje de «Almacenamiento Insuficiente». Resulta incomprensible que Xiaomi no ofrezca una versión de 16 GB o 32 GB por un ligero sobrecoste, obligando al usuario a hacer «limpiezas» periódicas de la memoria caché en los ajustes para mantener la fluidez del sistema.
✅ LO QUE NOS ENCANTA
- 🥇 Google TV Impecable: El salto de Android TV a la interfaz unificada de Google transforma por completo la usabilidad y las recomendaciones.
- 🎬 Cine en Casa: Contar con certificación oficial Dolby Vision y Atmos en este rango de precio es un regalo para devoradores de series.
- 🎙️ El Mando Perfecto: Conectividad Bluetooth sin apuntar, teclas directas y un Google Assistant que te escucha a la perfección.
- 📱 Chromecast Integrado: Enviar vídeos del móvil a la TV en 1 segundo siempre será una función salvavidas.
❌ LO QUE DEBE MEJORAR
- 💾 Almacenamiento Rídiculo: 8 GB (solo 4 libres) se llenan rápido si abusas instalando apps o juegos, obligando a borrar caché constantemente.
- 🌐 Sin Puerto Ethernet: Si tu red Wi-Fi no es perfecta, el 4K sufrirá tirones. Omitir el puerto RJ45 es una mala decisión.
- 🐌 USB 2.0 Obsoleto: Conectar un disco duro mecánico para reproducir películas super pesadas puede ahogar el puerto por falta de ancho de banda.
Conclusión Final de Code Geek
Emitir un veredicto sobre el Xiaomi TV Box S es sopesar una balanza donde su agresivo precio pelea contra ciertas carencias de hardware imperdonables. A nivel puramente funcional y de consumo multimedia, es un dispositivo salvavidas. Si la Smart TV de tu salón se ha vuelto exasperantemente lenta o ha dejado de soportar la app de Disney+, gastar apenas unos 60 euros en este box es la inversión más inteligente que puedes hacer para resucitar el televisor durante el próximo lustro.
La combinación del impecable sistema Google TV (con Chromecast de serie), sumado a la gloriosa compatibilidad técnica de Dolby Vision y Atmos, garantiza que vas a exprimir el panel de tu vieja tele al máximo de sus capacidades. Además, la interacción fluida con el mando a distancia Bluetooth a través de la voz es un lujo diario.
Sin embargo, debes ser muy consciente de sus limitaciones. No es una consola de videojuegos de salón y no pretende serlo. Sus pobres 8 GB de almacenamiento ahogarán rápidamente a cualquier usuario con «diógenes digital» que instale apps compulsivamente. Y si tu router Wi-Fi está a tres habitaciones de distancia, la falta de puerto Ethernet puede arruinar tu noche de Netflix en 4K. Con todo, si tus intenciones son estrictamente el consumo de plataformas de streaming por Wi-Fi, es el rey indiscutible de la gama de entrada.

Nota Code Geek: 8.2/10
«La forma más inteligente y económica de resucitar tu viejo televisor, lastrado únicamente por un almacenamiento vergonzoso.»




























